Smart windows, el revestimiento extrafino de dióxido de vanadio capaz de reaccionar de forma automática a la radiación solar, bloqueando el calor en el verano y manteniéndolo en invierno

El sector europeo de calefacción y refrigeración es uno de los más prometedores en el crecimiento de las energías renovables (fuente IRENA – agencia internacional de energía renovable).

Da acuerdo con estos estudios el 34% de la necesidad térmica del continente europeo en el 2030 podría provenir de fuentes renovables. Este porcentaje podría incrementarse adoptando al mismo tiempo medidas de ahorro energético.

Una de las oportunidades más interesantes en este sector es ofrecida por las llamadas smart-windows, soluciones de construcción capaces de atender de forma innovadora a necesidades de tipo cualitativo – ambiental.
Un equipo de investigación de la Universidad de Melbourne (Australia) ha trabajado para volver esta tecnología cada vez más sensible a los estímulos externos. Ha desarrollado un revestimiento extrafino y ligero que al ser aplicado a las ventanas es capaz de reaccionar de forma automática al calor y al frío.
Así nacen las ventanas inteligentes de VO2 (dióxido de vanadio), dispositivos capaces de ajustar de forma natural las temperaturas dentro de un edificio.

Estas ventanas consiguen bloquear la entrada de calor en el verano y mantenerlo en las estaciones frías, alterando la propia transparencia a los rayos infrarrojos.

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Smart windows: ¿cómo funcionan?

El dióxido de vanadio se utiliza como una hoja de revestimiento de vidrio: la capa aplicada es mil veces más fina que un cabello (50-150 nanómetros), totalmente transparente al ojo humano y equipado con propiedades optoelectrónicas (la capacidad de transformar señales eléctricas en señales ópticas y viceversa). Además, reacciona a la luz y puede ser monitoreado.

Si bien transparente al ojo humano, este revestimiento se vuelve opaco al reaccionar a las radiaciones solares infrarrojas.

Por lo tanto, no requiere energía y responde directamente a los cambios de temperatura.

Además, estas reacciones pueden ser “guiadas” por medio de un interruptor, muy similar a un dimmer, que puede utilizarse para controlar el nivel de transparencia de la ventana y, a continuación, la intensidad de la iluminación en una habitación.

Las pruebas realizadas por los investigadores muestran que los vidrios inteligentes de VO2 son, desde el punto de vista energético, un 70% más eficientes en el verano y un45% en invierno en comparación con los comunes vidrios dobles.

 

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