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Casa pasiva

Casa pasiva: qué es, cómo funciona y 7 principios básicos

La casa pasiva es un edificio sostenible, de impacto cero y alta eficiencia energética. Descubre qué es, cómo funciona y sus ventajas


Todos los proyectos de construcción, nueva o de renovación del patrimonio edificado, se rigen por una búsqueda constante de ahorro energético y sostenibilidad ambiental. De hecho, optimizar el consumo energético de un edificio permite reducir su impacto en el entorno y garantizar un ambiente más saludable para las generaciones futuras.

Entre las acciones de diseño impulsadas por la sensibilidad ambiental, encontramos la casa pasiva, un tipo de construcción muy común en Europa y en crecimiento también en Italia.

¿Has oído hablar de ella alguna vez? ¿Sabes en qué consiste? Descúbrelo en este artículo.

¿Qué es una casa pasiva?

Una casa pasiva, también conocida como «Passive House» o «Passivhaus», es un edificio tecnológicamente avanzado, de bajo consumo energético y alta eficiencia.

Tiene la capacidad de garantizar un confort térmico adecuado sin recurrir a los sistemas de calefacción o refrigeración tradicionales y con bajos, o incluso nulos, aportes energéticos externos.

Con una envolvente constituida por materiales aislantes, no necesita calderas o bombas de calor, sino que aprovecha el calentamiento pasivo, obtenido por la radiación solar transmitida a través de las ventanas, los electrodomésticos utilizados dentro de la vivienda o las personas que viven en ella.

Casa pasiva de alta eficiencia energética

Casa pasiva de alta eficiencia energética

¿Cómo funciona una casa pasiva?

Una casa pasiva funciona gracias a la combinación de varios elementos:

  • el aislamiento térmico, que garantiza el mantenimiento de una temperatura constante y uniforme dentro de la vivienda. Esto mejora el confort habitacional y la salud de los espacios, reduciendo el riesgo de formación de humedad y moho;
  • el uso de cerramientos térmicos, que tienen una doble función importante. Por un lado, contribuyen a aumentar el aislamiento del edificio pasivo, reduciendo la pérdida de calor. Por otro lado, son fundamentales para absorber el calor y transmitirlo al interior. Esto aumenta la sensación de calor en invierno;
  • el calor corporal de las personas que habitan el edificio o el calor generado por los electrodomésticos.

Otros elementos

A todo esto, se suman la ventilación controlada y el uso de energías renovables.

Con la ventilación controlada, se extrae el aire viciado del interior del edificio y se introduce aire fresco rico en oxígeno del exterior. De esta manera se garantiza un intercambio continuo de aire, sin pérdida de calor o frescor, con el bienestar total de los habitantes gracias a la obtención de una calidad óptima del aire.

Por otro lado, los sistemas de energía renovable utilizan energías provenientes del sol, la tierra, el viento o el agua. En una casa pasiva se puede captar energía solar a través de los paneles solares térmicos y fotovoltaicos y convertirla en energía térmica o recuperar energía geotérmica a través de bombas de calor, o incluso realizar paredes o techos verdes para el aislamiento térmico.

¿Cómo surgió la idea de la casa pasiva?

La idea de la casa pasiva surge a finales de los años 80, específicamente en 1988 en Alemania, con el «Protocolo Passivhaus«. Esto surge gracias a la colaboración entre dos profesores universitarios, el físico alemán Wolfgang Feist y el investigador sueco Bo Adamson.

Por un lado, lo que los unía era una pasión por la arquitectura sostenible. Esta esta pasión los llevó a trabajar en un proyecto ambicioso: crear la llamada «Passive House» o «Passivhaus». Un edificio innovador tecnológicamente avanzado y de bajo consumo energético para el cual no era necesario el uso de sistemas de calefacción.

Su proyecto no quedó incompleto, de hecho, a partir de su idea, en 1991, se creó un complejo de 4 casas adosadas en Darmstadt con un alto ahorro energético en comparación con los edificios de la época.

Posteriormente, en 1996, se fundó el «Passivhaus Institut» en Darmstadt, donde se continuaron los estudios y la difusión de los estándares constructivos de las casas pasivas.

Desde entonces, esta nueva ola de sostenibilidad se ha extendido cada vez más. De hecho, el fenómeno de la casa pasiva se ha propagado rápidamente desde el norte de Europa al resto del continente.

Ventajas de una casa pasiva

Vivir en una casa pasiva conlleva importantes ventajas, veamos las principales:

  1. estructura de calidad: la casa pasiva, construida según reglas de diseño estrictas, resulta ser mucho más sólida y duradera que las casas tradicionales. Esta mantiene un rendimiento óptimo durante mucho tiempo y reduce la necesidad de mantenimiento;
  2. diseño y ejecución según estándares: al tener que garantizar un cierto nivel de calidad, tanto la fase de diseño como la de ejecución están controladas en detalle. Aquí se presta atención a la elección de los materiales adecuados y a la instalación óptima;
  3. disminución del impacto ambiental: la eficiencia energética de una casa pasiva reduce su impacto ambiental, que es muy alto en el caso de todas las demás viviendas no eficientes;
  4. alto confort térmico: la temperatura dentro de la casa es siempre agradable, cálida en invierno y fresca en verano, gracias al aislamiento térmico de las paredes exteriores y la instalación de cerramientos térmicos. El aislamiento también elimina la formación de puentes térmicos, por lo que se elimina la presencia de humedad y moho;
  5. aire filtrado y limpio: la ventilación mecánica permite filtrar el aire de entrada de la contaminación externa y absorber, al mismo tiempo, el aire interior saturado.

¿Cuánto cuesta construir una Casa pasiva?

El coste de construcción de una Passive House será mayor que el de una vivienda tradicional y generalmente varía en función del material en el que se construya. Sin embargo, este modelo resulta ser ventajoso a largo plazo. De hecho, siendo un edificio NZEB, es decir, de impacto cero y de altísima eficiencia energética, permite reducir el consumo de energía hasta en un 90% en comparación con un edificio tradicional y garantiza un retorno de la inversión en pocos años gracias al ahorro en la factura.

El futuro de las casas pasivas: el gemelo digital

Como se puede imaginar, la casa pasiva es sinónimo de calidad, porque se construye según reglas y estándares precisos. Para alcanzar estos estándares de calidad, también es necesario acelerar la implementación de nuevas tecnologías en los procesos constructivos. El diseño de casas pasivas mediante gemelos digitales puede ser un recurso importante para todos los profesionales. El gemelo digital ofrece una visión completa y detallada del rendimiento de los edificios, por lo que el futuro del diseño de casas pasivas eficientes y altamente confortables reside sin duda en el uso de esta tecnología.

7 principios para diseñar y construir una casa pasiva

Para diseñar y construir una casa pasiva, es importante seguir 7 principios básicos:

1. Orientación

Para aprovechar al máximo la radiación solar es importante organizar de la mejor manera la disposición de los cerramientos exteriores. Orientar la fachada principal al sur, por ejemplo, permite absorber más radiación solar y obtener un calentamiento mayor y gratuito en los períodos invernales.

2. Relación de forma

Definida como la relación entre la superficie de dispersión del edificio (paredes exteriores, cubiertas, suelos contra tierra) y el volumen calefactado, mide la compacidad de un edificio. Esta relación influye en las prestaciones energéticas del edificio, ya que a bajos valores de la relación de forma corresponde un edificio compacto con proporcionalmente menos superficies de dispersión hacia el exterior, Por otro lado, a altos valores corresponden edificios que presentan formas más dispersivas con una mayor penetración y comunicación con el ambiente exterior.

3. Uso del aislamiento térmico

Realizado con una capa de material aislante dispuesta en las paredes exteriores del edificio, garantiza menores pérdidas hacia el exterior y una temperatura agradable en el interior del ambiente en todas las estaciones.

4. Uso de cerramientos térmicos

Realizados con triple vidrio, limita al máximo la pérdida de calor. También se prefiere la realización de cerramientos amplios para aprovechar al máximo el calor solar.

5. Ausencia de puentes térmicos

Al realizar la capa de aislamiento térmico es importante evitar crear puntos de discontinuidad, colocándola de manera continua. Estos puntos se crean cuando hay un cambio en la resistencia al paso del calor y son la causa de la formación de humedad y moho.

6. Uso de sistemas de ventilación

Las máquinas VMC son capaces de proporcionar constantemente aire limpio, libre de polvo y smog, eliminando la humedad y el aire saturado.

7. Atención a la estanqueidad al aire

Para garantizar el máximo confort térmico es importante evitar la formación de infiltraciones de aire, que generan condensaciones intersticiales y, por lo tanto, daños en las estructuras del edificio.

7 principios del diseño de casas pasivas

7 principios del diseño de casas pasivas

Para seguir estos 7 principios de manera minuciosa, te recomiendo diseñar la casa pasiva con la ayuda de un software de análisis y simulación energética. Modelar la casa teniendo en cuenta todos estos factores, que afectan su comportamiento térmico, será más fácil si te apoyas en un software que pueda desarrollar un diseño guiado del sistema edificio-instalación.

Puentes térmicos, sombreado, relación de forma, sistemas de ventilación o aislamiento, todo se gestiona y verifica automáticamente. Esto te permite encontrar la solución óptima para construir una casa pasiva de impacto cero. ¡No esperes más! Pruébalo gratis durante un mes.

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