BIM y VR: Cómo está transformando el mundo de la construcción
Los dispositivos inteligentes, la realidad virtual y las tecnologías en la nube están abriendo el camino a una nueva frontera en el sector de la construcción. Veamos cómo el BIM y el VR pueden interactuar

Los entornos de realidad virtual inmersiva están siendo cada vez más comunes también en la construcción, en estrecha relación con la implementación del Building Information Modelling: por eso tiene sentido hablar de BIM y VR y de su interacción.
‘Pasear‘ dentro del proyecto, pisando las superficies como si fueran reales y casi tocando los objetos, antes de que muros, estructuras, objetos se conviertan en algo concreto y no se pueda volver atrás. Con una serie de ventajas: verificar con anticipación la usabilidad de los espacios, hacer los controles exhaustivos y reducir al máximo los errores de diseño antes de pasar a la realización práctica.
Además, la introducción de la VR ayuda al cliente a ver cómo aparecerá un proyecto terminado, de una manera más realista que un modelo 3D en un ordenador: hacer esto en la fase de planificación de un proyecto significa, nuevamente, que cualquier problema se identifica y resuelve lo antes posible, lo que a su vez facilita la entrega del proyecto.

Uso de la VR para la inspección de los modelos
Índice
BIM y VR en el proceso de diseño: ¿qué cambia realmente?
Sin embargo, por mucho que un modelo BIM esté lleno de información y propiedades, su visualización en una pantalla bidimensional conserva un límite intrínseco: la distancia perceptiva.
La integración de la Realidad Virtual (VR) dentro del flujo de trabajo BIM rompe este límite, transformando el modelo digital en un espacio vivo, exploratorio y verificable a escala 1:1. No se trata simplemente de una evolución gráfica o de una herramienta de puro entretenimiento visual, sino de un cambio de paradigma que redefine todo el proceso de diseño, desde la concepción inicial hasta la validación ejecutiva.
De la visualización geométrica a la experiencia sensorial
Diseñar en un entorno BIM significa estructurar una base de datos compleja. Cuando la realidad virtual se inserta en este flujo informativo, el diseñador deja de ser un observador externo y se convierte en un actor inmerso en el espacio que él mismo está creando.
Cambia radicalmente la percepción de los volúmenes, de las relaciones iluminotécnicas y de la ergonomía general de los ambientes. Esta transición derriba la abstracción típica del dibujo técnico. Caminar virtualmente dentro de un edificio incluso antes de que se coloque la primera piedra permite evaluar el impacto real de cada elección arquitectónica. La altura de un techo, la entrada de luz natural según la orientación o el volumen de un elemento estructural ya no son datos a interpretar en un plano, sino sensaciones espaciales concretas e inmediatamente medibles.
La unión entre BIM y VR cierra la brecha entre la abstracción del dato técnico y la realidad física de la obra realizada, anticipando la obra en el mundo digital.
La validación del diseño y la superación de conflictos
Una cosa es identificar una interferencia (clash detection) a través de los software BIM de detección de interferencias basados en reglas matemáticas, otra es encontrarse físicamente frente a ella dentro de un entorno virtual. La VR aplicada al BIM transforma la coordinación entre las diferentes disciplinas (arquitectónica, estructural y de instalaciones) en un proceso inmediato e intuitivo.
Las incongruencias constructivas o los nudos críticos que a menudo escapan a un análisis puramente visual en pantalla emergen en la realidad virtual con una evidencia desarmante. El diseñador puede analizar la complejidad de los pasos de instalaciones o la intersección de estructuras articuladas directamente «desde dentro», optimizando las soluciones antes de que los problemas se trasladen a la obra. Este tipo de validación inmersiva elimina los imprevistos en la fase de ejecución, traduciéndose en una drástica reducción de los tiempos y costos relacionados con las variantes en curso de obra.
De la presentación a la revisión inmersiva del proyecto en tiempo real
La integración del modelo BIM, el renderizado en tiempo real y la realidad virtual inmersiva transforma profundamente la relación entre el proyectista y el cliente. El modelo ya no se utiliza únicamente para producir planos, imágenes fotorrealistas o animaciones, sino que se convierte en un auténtico entorno interactivo de toma de decisiones, en el que es posible verificar las decisiones de diseño y comparar alternativas antes de ejecutar la obra.
Partiendo de un modelo realizado con un software de diseño arquitectónico BIM, como Edificius, el profesional puede pasar de las vistas tridimensionales y las secciones axonométricas a la navegación renderizada en tiempo real, sin tener que generar una nueva imagen estática para cada punto de observación. El proyecto puede explorarse libremente, acercándose a los elementos de detalle, observando materiales y acabados o siguiendo recorridos virtuales previamente preparados para ayudar al cliente a comprender los espacios.
Durante la sesión de revisión es posible intervenir directamente sobre colores, superficies, transparencias, mobiliario y componentes. El cliente puede, por ejemplo, comparar diferentes pavimentos, modificar el acabado de una pared, sustituir un elemento de mobiliario o evaluar una configuración distributiva diferente, observando inmediatamente el efecto de la elección sobre todo el espacio. El renderizado en tiempo real reduce así la distancia entre la solicitud del cliente y su comprobación visual, evitando una sucesión de exportaciones, renders y presentaciones independientes.
Otro nivel de control está relacionado con la iluminación. Si el modelo está correctamente orientado y geolocalizado, el proyectista puede modificar la hora del día y comprobar el comportamiento de la luz natural, la formación de sombras y la eficacia de posibles sistemas de protección solar. Al activar simultáneamente las fuentes de iluminación artificial, es posible evaluar la percepción global del ambiente e identificar situaciones de iluminación insuficiente, deslumbramiento o contraste limitado. Esta comprobación visual no sustituye a los cálculos luminotécnicos, pero los complementa y facilita su interpretación, incluso para personas que no son especialistas.
Con el uso de un visor de realidad virtual, la revisión adquiere además una dimensión perceptiva a escala real. El cliente puede desplazarse por los espacios, acercarse a un puesto de trabajo, comprobar el campo de visión, evaluar las distancias entre los muebles y verificar si tabiques, paredes o equipamientos limitan la funcionalidad del espacio. Aspectos como la ergonomía, la privacidad, la accesibilidad y la proporción de los volúmenes dejan de interpretarse a través de una planta y pasan a experimentarse directamente por el usuario.
En los entornos inmersivos más avanzados, la interacción también puede afectar a la geometría y a los objetos del proyecto. Se puede eliminar una partición, desplazar o sustituir un mueble y seleccionar un nuevo material de una paleta o de un catálogo de componentes. Cuando el sistema mantiene la conexión con el modelo BIM, las modificaciones aprobadas pueden reflejarse en las vistas, los planos y los demás documentos vinculados, reduciendo el riesgo de que la solución mostrada al cliente no coincida con la documentada técnicamente. En los flujos de trabajo más integrados, también pueden actualizarse los cuadros de cantidades, las mediciones y los presupuestos en función de las modificaciones realizadas.
Los objetos presentes en el entorno virtual también pueden conservar su componente informativo. Al seleccionar una ventana, una luminaria o un elemento de mobiliario, el usuario puede consultar fichas técnicas, documentos PDF, imágenes, vídeos o enlaces a la información del fabricante. La representación inmersiva no muestra, por tanto, únicamente un objeto gráficamente similar al previsto, sino que puede permitir verificar el componente efectivamente incorporado al proyecto y sus características correspondientes.
La revisión inmersiva debe, no obstante, permanecer guiada por el profesional. Las preferencias expresadas por el cliente deben verificarse con respecto a los requisitos funcionales, normativos, estructurales, de instalaciones y económicos. Utilizada de este modo, la realidad virtual no constituye únicamente una herramienta de presentación, sino una fase estructurada de diseño participativo que permite tomar decisiones más conscientes, anticipar modificaciones y mantener coordinado el conjunto de información del proyecto.

VR en el proceso BIM
¿Puede la VR ayudar a resolver los problemas de coordinación BIM?
La coordinación es la verdadera prueba de fuego de cualquier proyecto desarrollado en BIM. No se trata de sustituir los algoritmos de control automático, sino de potenciarlos, ofreciendo al equipo de diseño una plataforma de integración visual sin precedentes.
Detección visual de interferencias y críticas de diseño
Los tradicionales software de detección de conflictos son excepcionales para encontrar cada intersección geométrica, pero a menudo generan listas interminables de conflictos, muchos de los cuales resultan ser «falsos positivos» o tolerancias milimétricas irrelevantes para el sitio de construcción. Moverse dentro del modelo en realidad virtual permite filtrar este ruido de fondo con solo una mirada.
El diseñador tiene la posibilidad de darse cuenta al instante si la intersección entre un conducto y una viga representa un verdadero obstáculo constructivo o si es una crítica fácilmente evitable. Esta verificación visual directa transforma el análisis de conflictos de un frío control matemático a una inspección en el campo anticipada, donde el ojo humano capta el contexto general que el algoritmo no puede evaluar.
Coordinación entre arquitectura, estructuras e instalaciones
La superposición de los modelos disciplinares alcanza su máxima eficacia cuando los diferentes especialistas pueden interactuar simultáneamente sobre el mismo organismo edilicio. A través de la realidad virtual, el arquitecto, el ingeniero estructural y el instalador no se limitan a mirar un archivo federado, sino que pueden analizar juntos los nodos más complejos del edificio (como las centrales térmicas, los huecos técnicos o los pasajes estructurales más complejos).
Poder «apagar» o hacer transparentes las paredes para observar el paso de las canalizaciones detrás de ellas, o verificar la alineación de un pilar respecto a una partición interna directamente en el espacio virtual, elimina los clásicos malentendidos debidos a la interpretación de las tablas bidimensionales y acelera la resolución de los nodos interdisciplinarios.
La coordinación en VR transforma las reuniones de proyecto de un debate sobre hipótesis bidimensionales a una verificación directa sobre una realidad digital compartida.
Verificación de accesibilidad, volúmenes y mantenimiento
Un aspecto a menudo descuidado de la coordinación se refiere a la futura gestión de la obra, es decir, la transición hacia el Facility Management. Una instalación puede ser geométricamente correcta y estar libre de interferencias estructurales, pero resultar totalmente inaccesible para el mantenimiento ordinario o extraordinario una vez sellado el falso techo.
La VR permite simular en primera persona las operaciones que deberán realizar los técnicos en el futuro. El diseñador puede verificar físicamente si el espacio de maniobra alrededor de una máquina es suficiente para la extracción de un filtro, si las válvulas son accesibles de forma segura o si los caminos dedicados para superar las barreras arquitectónicas cumplen con los requisitos de verdadera accesibilidad. Validar la ergonomía y la accesibilidad de los espacios antes de la construcción garantiza un ciclo de vida del edificio optimizado y libre de desagradables sorpresas de gestión.
Entender la utilidad teórica de la Realidad Virtual aplicada al BIM es inmediato, pero para transformarla en una ventaja competitiva concreta es necesario comprender cómo esta tecnología se inserta operativamente en la rutina del estudio técnico o de la empresa. Un flujo de trabajo BIM-VR eficiente no es un proceso lineal que se agota con una exportación final, sino un ciclo dinámico y bidireccional en el que los datos geométricos e informativos se trasladan fluidamente del software de autoría al entorno inmersivo, y viceversa.
La federación de modelos y la preparación de la base de datos informativa
El punto de partida siempre es la estructuración del modelo de autor. Arquitectos, estructuristas e instaladores desarrollan las respectivas partes del proyecto dentro de sus propios entornos BIM. El siguiente paso consiste en la federación de estos modelos, es decir, en su superposición dentro de un único entorno digital coordinado.
En esta fase, la calidad de los datos es fundamental: los elementos no deben ser solo cajas geométricas vacías, sino que deben llevar consigo su propio bagaje de información (materiales, estratigrafías, fichas técnicas y propiedades de rendimiento). Este modelo federado constituye la base sólida sobre la que se sustentará toda la experiencia virtual.
El puente tecnológico hacia el entorno inmersivo
Una vez consolidado el modelo informativo, se realiza el paso al entorno VR. En el pasado, esta transición representaba un verdadero cuello de botella: era necesario exportar el archivo, importarlo en motores de renderizado externos dedicados a los videojuegos, optimizar manualmente las geometrías y reconstruir los materiales desde cero. Esto creaba una fractura en el flujo de trabajo y una pérdida de datos valiosos.
Hoy en día, los flujos de trabajo más modernos aprovechan una integración directa entre el software BIM y el motor VR. A través de tecnologías de renderizado en tiempo real y conexiones dinámicas, el modelo se proyecta dentro del visor con un simple clic. La verdadera revolución radica en que el entorno virtual no reconoce el proyecto como un conjunto de polígonos abstractos, sino como una estructura arquitectónica consciente: al seleccionar un pilar o una tubería dentro del visor, el diseñador puede consultar sus propiedades BIM en tiempo real.
La inspección inmersiva y el cierre del ciclo de retroalimentación
El corazón operativo del flujo de trabajo coincide con la sesión de coordinación propiamente dicha. El diseñador o el BIM Coordinator, usando el visor, realiza una «inspección virtual» en el modelo. Durante la navegación, cada incongruencia, error de posicionamiento o crítica relacionada con el mantenimiento se examina directamente en el lugar.
El ciclo se cierra cuando las decisiones tomadas en el espacio virtual se reflejan en el modelo de partida. En los flujos de trabajo tradicionales, las críticas se anotan a través de estándares de colaboración (como los archivos BCF) para luego ser corregidas en la computadora. En los sistemas más evolucionados e integrados, en cambio, los cambios geométricos o la elección de materiales pueden realizarse y visualizarse casi instantáneamente, reduciendo a cero los tiempos muertos entre el descubrimiento del problema y su efectiva resolución en el proyecto ejecutivo.

Cómo funciona un flujo de trabajo BIM-VR para la coordinación
Ventajas de la VR en la resolución de problemas BIM
Abandonar la pantalla bidimensional para sumergirse en la arquitectura digital resuelve en la raíz algunas de las ineficiencias históricas del sector de la construcción, optimizando recursos que de otro modo se perderían en continuas revisiones.
- El primer y más evidente beneficio reside en la drástica reducción de las órdenes de modificación en curso de obra. La gran mayoría de los retrasos en la obra son causados por errores de coordinación descubiertos tarde, cuando las paredes ya han sido vertidas o las canalizaciones instaladas. La verificación inmersiva anticipa el descubrimiento de estos problemas a una fase en la que modificarlos cuesta un simple clic en el software de modelado. Poder examinar los detalles constructivos complejos a escala real elimina la distancia entre la intención del diseñador y la comprensión de la empresa ejecutora.
- Otra ventaja estratégica se refiere a la optimización de los tiempos de aprobación y la compresión del ciclo de decisión. En los flujos de trabajo tradicionales, las sesiones de revisión requieren reuniones prolongadas, interpretaciones de secciones complejas y frecuentes aplazamientos debido a dudas espaciales. Como se destacó en la imagen anterior, la VR permite incluso a varios usuarios reunirse dentro del mismo modelo digital, aunque se encuentren a kilómetros de distancia. Este modo colaborativo permite discutir los nudos críticos observando la misma crítica constructiva en tiempo real, llevando a decisiones inmediatas, compartidas y definitivas que blindan la planificación temporal del proyecto.
- Identificar un error de coordinación de instalaciones en Realidad Virtual requiere pocos minutos de corrección en el modelo de software; descubrirlo en la obra puede costar miles de euros y días de paralización de trabajos.
- Finalmente, el uso de la VR aplicada al BIM trae enormes beneficios en el ámbito de la seguridad en la obra y de la planificación logística. Antes de que los medios de excavación entren en el área de trabajo, los responsables de seguridad pueden utilizar el modelo inmersivo para simular la disposición de la obra, estudiar el espacio de las grúas, verificar la corrección de las vías de escape e identificar las áreas de mayor riesgo de interferencia humana. Este nivel de preparación transforma el plan de seguridad de un documento puramente burocrático a una estrategia operativa probada en el campo virtual, garantizando una protección real para los trabajadores.
Herramientas VR para la coordinación BIM
La eficacia de la Realidad Virtual en la coordinación BIM depende estrechamente de las herramientas de software que median el paso de los datos digitales a la percepción sensorial. Hoy en día, el mercado se divide entre soluciones puramente visuales y plataformas integradas capaces de preservar la inteligencia del modelo informativo. La elección de la herramienta correcta define el límite entre una presentación estética espectacular y una sesión operativa de coordinación técnica.
Visores inmersivos para modelos BIM
Los visores inmersivos representan la puerta de acceso más inmediata a la Realidad Virtual. Estas herramientas permiten cargar el modelo geométrico, generado en entorno BIM, y traducirlo instantáneamente en un espacio navegable a escala 1:1 a través del uso de visores VR. Los visualizadores más avanzados no se limitan a mostrar superficies y texturas, sino que mantienen la conexión con la base de datos informativa del proyecto.
El verdadero punto de inflexión para los diseñadores es la eliminación de los largos tiempos de renderizado y optimización típicos de los antiguos flujos de trabajo. Software de diseño arquitectónico BIM de vanguardia, como Edificius, integra la tecnología VR directamente dentro de su motor central. Esto significa que el paso de la modelación tradicional a la exploración inmersiva ocurre en tiempo real y sin exportaciones externas, permitiendo interrogar las propiedades de los materiales y los datos técnicos de los elementos constructivos mientras se camina virtualmente por el edificio.
Plataformas colaborativas multiusuario
La coordinación, por su naturaleza, es un acto coral. Las plataformas colaborativas multiusuario en VR llevan el concepto de BIM co-working a una dimensión totalmente nueva, desvinculada de las limitaciones geográficas. Dentro de estos entornos digitales compartibles, profesionales ubicados en diferentes partes del mundo pueden acceder simultáneamente al mismo modelo en forma de avatar.
Durante una sesión de coordinación multiusuario, el diseñador estructural y el instalador pueden moverse juntos en el espacio virtual, señalar físicamente un punto crítico, tomar instantáneas digitales y discutir la solución óptima como si estuvieran en el mismo sitio de construcción real. Este modo elimina las distancias, reduce drásticamente la necesidad de desplazamientos y reuniones físicas y mejora la calidad de la comparación técnica, haciendo que la aprobación de las variantes sea un proceso inmediato y compartido.
Integración con software de seguimiento de problemas y verificación de modelos
Un límite histórico de las primeras aplicaciones de VR en la construcción era la unidireccionalidad: los problemas se veían en el visor, pero se anotaban a mano en un cuaderno externo. Las herramientas de verificación de modelos de última generación resuelven este cortocircuito integrándose directamente con los sistemas de seguimiento de problemas y con formatos de intercambio abiertos como el BCF (BIM Collaboration Format).
Cuando un Coordinador BIM identifica una interferencia o una crítica durante la inspección virtual, puede generar un informe directamente desde el visor. Este informe georreferenciado adquiere la posición exacta, los códigos identificativos (GUID) de los objetos involucrados y los comentarios de audio o textuales. La notificación se envía automáticamente a la nube del proyecto y se notifica en el software de autoría del diseñador responsable, quien podrá resolver el error directamente en su computadora con la certeza matemática del punto en el que intervenir.
El BIM no es solo una tecnología innovadora, sino que representa una nueva forma de trabajar. Nace de la voluntad de avanzar hacia la colaboración entre los diseñadores, la interoperabilidad de los software, la integración entre los procesos y la sostenibilidad. El modelo BIM contiene e integra información que concierne al edificio o sus partes como la localización geográfica, la geometría, las propiedades de los materiales y de los elementos técnicos, las fases de realización, las operaciones de mantenimiento.
La participación activa, el acceso a información siempre actualizada y la coordinación impuesta por la compartición de un único modelo reduce drásticamente el porcentaje de errores e incongruencias, disminuyendo como consecuencia el número de modificaciones y, en última instancia, los costos de diseño, haciendo que todo sea más económicamente sostenible.
Es por eso que, grande o pequeña que sea la dimensión del estudio de diseño, ya no es posible renunciar a estas ventajas, ya no es posible renunciar al BIM.
FAQ sobre BIM y VR
¿Qué cambia realmente en el proceso de diseño con la integración de BIM y VR?
La integración de la Realidad Virtual (VR) dentro del flujo de trabajo BIM rompe el límite de la distancia perceptiva de las pantallas bidimensionales, transformando el modelo digital en un espacio vivo, exploratorio y verificable a escala 1:1. El diseñador deja de ser un observador externo y se convierte en un actor inmerso en el espacio, mejorando radicalmente la percepción de los volúmenes, las relaciones de iluminación y la ergonomía general de los ambientes. Esto cierra la brecha entre la abstracción del dato técnico y la realidad física de la obra realizada, anticipando el sitio de construcción en el mundo digital.
¿Cómo optimiza la VR la validación del diseño y la superación de conflictos?
A diferencia de los software de control tradicionales basados en reglas matemáticas, la VR permite estar físicamente frente a las interferencias dentro de un entorno virtual. El diseñador puede analizar la complejidad de los pasos de instalación o la intersección de estructuras complejas directamente desde adentro, optimizando las soluciones antes de que los problemas se trasladen al sitio de construcción. Este tipo de validación inmersiva elimina los imprevistos en la fase de ejecución, traduciéndose en una drástica reducción de los tiempos y costos relacionados con las variantes en curso de obra.
¿Cómo evoluciona el proceso de toma de decisiones y la colaboración con el cliente gracias a la VR?
Involucrar a un cliente en una sesión de realidad virtual inmersiva elimina cualquier barrera lingüística y técnica relacionada con la falta de comprensión de los planos técnicos tradicionales o de los modelos estáticos. El cliente puede evaluar diferentes opciones de materiales, diseños alternativos o acabados superficiales moviéndose en el espacio virtual y observando los efectos de los cambios en tiempo real. Las decisiones se toman con rapidez y conciencia, transformando el proceso de toma de decisiones en un camino compartido, transparente y libre de malentendidos.
¿Puede la VR ayudar a resolver los problemas de coordinación BIM?
Sí, la VR potencia los algoritmos de control automático ofreciendo una plataforma de integración visual sin precedentes. Permite moverse dentro del modelo para filtrar de un solo vistazo el ‘ruido de fondo’ de los falsos positivos generados por los software de detección de conflictos. Además, permite a arquitectos, estructuristas e instaladores interactuar simultáneamente sobre el mismo organismo edilicio para analizar juntos los nudos más complejos (como centrales térmicas o huecos técnicos), eliminando los clásicos malentendidos debidos a la interpretación de los planos bidimensionales.
¿Qué ventajas ofrece la VR para la verificación de accesibilidad, dimensiones y mantenimiento?
La VR permite simular en primera persona las operaciones que deberán realizar los técnicos en el futuro en el ámbito del Facility Management. El diseñador puede verificar físicamente si el espacio de maniobra alrededor de una máquina es suficiente para la extracción de un filtro, si las válvulas son accesibles de manera segura o si los caminos dedicados a superar las barreras arquitectónicas cumplen con los requisitos de verdadera accesibilidad, garantizando un ciclo de vida del edificio optimizado y libre de imprevistos de gestión.
¿Cómo funciona operativamente un flujo de trabajo BIM-VR para la coordinación?
Un flujo de trabajo BIM-VR eficiente es un ciclo dinámico y bidireccional dividido en tres macro-fases: 1) La federación de modelos y la preparación de la base de datos informativa, en la que los modelos de las diversas disciplinas se superponen manteniendo intacta su carga de información. 2) El puente tecnológico hacia el entorno inmersivo, que hoy aprovecha una integración directa entre software BIM y motor VR para proyectar el modelo en el visor con un simple clic, permitiendo interrogar las propiedades de los objetos en tiempo real. 3) La inspección inmersiva y el cierre del ciclo de retroalimentación, en la que las críticas detectadas en el ‘inspección virtual’ se anotan mediante estándares de colaboración (como los archivos BCF) y se modifican casi instantáneamente, reduciendo a cero los tiempos muertos.
¿Cuáles son las ventajas generales de la VR en la resolución de problemas BIM?
Las principales ventajas incluyen: la drástica reducción de órdenes de modificación en curso de obra gracias al descubrimiento anticipado de errores; la optimización de los tiempos de aprobación y la compresión del ciclo de decisión mediante sesiones colaborativas multiusuario en las que varios profesionales a distancia interactúan como avatares en el mismo modelo; la optimización de la planificación logística y de la seguridad en el sitio, permitiendo a los responsables simular la disposición del área de trabajo, estudiar el espacio de las grúas y verificar las rutas de escape antes del inicio de las actividades reales.
¿Qué tipos de herramientas VR existen para la coordinación BIM?
El mercado ofrece tres soluciones principales: 1) Visores inmersivos para modelos BIM, como Edificius, que integran la tecnología VR directamente en el motor central del software eliminando los tiempos de renderizado externos y realizando la transición en tiempo real. 2) Plataformas colaborativas multiusuario, que habilitan el co-working a distancia permitiendo a diferentes especialistas reunirse en el espacio virtual en forma de avatares. 3) Integración con software de seguimiento de problemas y verificación de modelos de última generación, que permiten generar informes georreferenciados (con códigos GUID y comentarios) en formato BCF directamente desde el visor VR.
¿Por qué un estudio de diseño no puede renunciar al BIM?
El BIM representa una nueva forma de trabajar basada en la colaboración, la interoperabilidad de los software, la integración de procesos y la sostenibilidad. Dado que el modelo integra toda la información del edificio (localización, geometría, propiedades de los materiales, fases de realización y operaciones de mantenimiento), la compartición de una única base de datos siempre actualizada reduce drásticamente el porcentaje de errores e incongruencias. Como resultado, se disminuye el número de modificaciones y se reducen los costos de diseño, haciendo que la actividad del estudio profesional sea económicamente sostenible.


