Del-BIM-al-CIM

Del BIM al CIM

Del BIM al CIM: cómo gestionar edificios, infraestructuras y ciudades enteras gracias a modelos 3D virtuales e interactivos

CIM es un término que se utiliza desde muchos años, pero no es tan conocido como BIM (Building Information Modeling).

Veamos qué es el CIM, cuáles son sus características y por qué cada vez escucharás más sobre él.

¿Qué es el CIM en el sector de la construcción?

CIM es el acrónimo de Civil/City/Construction Information Modeling y es el proceso basado en la gestión del modelo 3D de grandes áreas o sistemas complejos compuestos por múltiples modelos BIM (de ahí el nombre de super BIM).

Para saber todo sobre el BIM, te sugiero que leas el artículo «¿Para qué sirve el BIM?»

El modelo CIM es por tanto un conjunto de modelos BIM, que reconstruyen un fragmento de una ciudad o una infraestructura que se extiende en el espacio. En la práctica es el mismo concepto del BIM pero aplicado a la escala urbana y al sector de las infraestructuras.

Del BIM al CIM

¿Qué es el CIM?

Por tanto, podríamos decir que el BIM es al sector de la construcción lo que CIM es al sector de las infraestructuras.

Al igual que el BIM, también para el CIM el modelo 3D representa el fulcro de todo el proceso y es el elemento de conexión entre los usuarios (diseñadores, empresas, clientes, técnicos de mantenimiento, etc.) y la información (geométrica y no geométrica) relacionados con la construcción que se va a realizar.

En el caso del CIM, el modelo contiene información relativa a edificios, calles, espacios públicos, sistemas de alumbrado público (gracias también a la tecnología IoT), hasta los datos de los usuarios de esas zonas concretas.

Los diseñadores involucrados en el proceso tienen acceso a información que se almacena e implementa a lo largo del tiempo.

Para qué sirve el CIM y por qué es útil para el profesional

La colaboración es uno de los elementos clave del BIM y el mismo potencial de colaboración se aplica ciertamente al CIM.

Al igual que el BIM para la industria de la construcción, el CIM permite a los diseñadores trabajar en equipo en una serie de modelos virtuales 3D, de forma interactiva y en tiempo real. Esta forma de trabajar, frente a los métodos tradicionales, ofrece resultados óptimos a bajo coste, especialmente en áreas multidisciplinares, a través de un proyecto interactivo y en tiempo real.

Gracias al CIM es mucho más fácil analizar diferentes escenarios de diseño, evaluar riesgos, soluciones y tomar decisiones planificadas y compartidas, limitando errores y eventos inesperados. Es posible realizar proyectos a cualquier escala, desde una sola estructura pequeña hasta una ciudad entera y explotar sistemas de inteligencia artificial e Internet of Things (IoT).

Para obtener más información sobre IoT en el BIM, lee el artículo detallado «¿Qué es el IoT en el BIM?«.

En la práctica, los usuarios involucrados integran, directamente en sus navegadores web, los modelos de proyectos BIM en entornos de modelos de ciudades 3D interactivos y ricos en contenido. Los modelos CIM se convierten así en ricos contenedores de información a partir de los cuales extraer, intercambiar, analizar y consultar todos los datos relevantes del proyecto y colaborar con cualquier miembro del equipo en cualquier parte del mundo y en tiempo real.

El CIM también hace posible evaluaciones complejas como el análisis de la insolación, el microclima, la tecnología de iluminación, el tráfico y el impacto de los desastres naturales (como terremotos, huracanes, aluviones, inundaciones, etc.).

Los modelos CIM son utilizados principalmente por arquitectos, ingenieros, urbanistas y profesionales involucrados en el diseño a cualquier escala.

Del BIM al CIM

El BIM es un proceso que combina el diseño, la ejecución, el mantenimiento y el fin de vida de un edificio teniendo en cuenta también la gestión de costes. A medida que el BIM se afianzó en la construcción y se extendió a las infraestructuras y a la industria civil, nació el concepto de CIM.

Para hacer una distinción inmediata entre BIM y CIM podríamos decir que BIM se refiere a las “construcciones verticales” (edificios, estructuras, etc.), mientras que el CIM se utiliza para “construcciones horizontales” (carreteras, túneles, infraestructuras, etc.). El concepto, sin embargo, es exactamente el mismo: en ambos casos tenemos un modelo 3D virtual que es el gemelo digital del que se va a crear y en su interior cuenta con todos los detalles e información útil para todo el ciclo de vida de la construcción. Esta información se introduce directamente en el modelo 3D gracias a un BIM data management software específico y se analiza antes de configurar el proyecto.

En el modelo BIM, cuando se modifica cualquier elemento (u objeto paramétrico), todas las vistas que muestran ese elemento se actualizan en tiempo real y automáticamente. Esto permite a los planificadores y contratistas acceder siempre a información actualizada. Esto también ocurre en los modelos CIM y representa una gran ventaja sobre todo en el caso de modelos complejos.

El diseño de modelos 3D, tanto para BIM como para CIM, siempre ha tenido sus desafíos, entre ellos la comunicación y colaboración entre todos los actores involucrados en el proceso.

Los avances tecnológicos a lo largo de los años han traído importantes mejoras y el uso del BIM se ha convertido en una práctica habitual para empresas y profesionales del sector AEC gracias al BIM management system y a herramientas colaborativas que facilitan el trabajo en equipo.

El CIM también estará cada vez más presente en la práctica de los profesionales y es fundamental mantenerse al día con las continuas evoluciones tecnológicas y metodológicas del mundo de la construcción.

Al igual que el BIM, el CIM es más un proceso que un software. Implica la planificación del proyecto hasta su construcción, operación y mantenimiento, teniendo en cuenta la gestión de costes, operaciones y el proyecto en su conjunto.

BIM y CIM son procesos utilizados para mejorar los flujos de trabajo, el intercambio de información y la gestión de todo el ciclo de vida de una construcción.

En concreto, el CIM permite diseñar y gestionar el modelo 3D de toda una zona de forma dinámica para mejorar la colaboración y el resultado del proyecto, incluida la rentabilidad de la intervención.

BIM, CIM y GIS

Para planificar las ciudades inteligentes, sería muy útil combinar la información y los beneficios de la aplicación de las tecnologías BIM, GIS y CIM.

Como hemos visto, el concepto de CIM implica la modelización de la información a partir de modelos urbanos y de infraestructuras, utilizando una gran cantidad de datos multidisciplinares.

Al integrar estos datos con los derivados de los Sistemas de Información Geográfica (SIG), que sitúan los modelos y datos en un mapa georreferenciado, y el BIM (Building Information Modeling), es posible generar un sistema estructurado que vincula la infraestructura con su contexto urbano.

Esto genera un proceso de toma de decisiones informado para todas las partes implicadas y facilita las opciones de planificación. Por ejemplo, es el sistema óptimo para elegir la ubicación ideal de un determinado edificio, en función de su finalidad y del cambio potencial del escenario urbano circundante (proximidad a colegios, transporte público, etc.).

Además, es posible  realizar simulacros para gestionar emergencias, como en caso de incendios, ataques terroristas, catástrofes naturales, etc., proporcionando vías de escape, planes de evacuación, zonas seguras, etc.

En la práctica, se integra una gran cantidad de datos, lo que permite armonizar los procesos para evitar errores y tomar buenas decisiones de planificación.

Si quieres una herramienta online para trabajar con SIG, empieza a utilizar usBIM.gis ahora de forma gratuita.

usbim
usbim