Reliability Centered Maintenance: qué es y cómo aplicarlo

El Reliability Centered Maitenance (RCM) aplica una estrategia de mantenimiento específica para cada componente del activo. Descubre cómo aplicarlo y cuáles son sus ventajas

Si eres un profesional AECO, sabrás perfectamente que la fase de diseño es la primera, pero no la más importante, de las distintas fases que componen el ciclo de vida de un activo. En cambio, la fase de mantenimiento es la más larga y onerosa.

Para hacerle frente se necesitan facility management software y estrategias adecuadas: una de ellas es el Reliability Centered Maintenance. Pero, ¿sabemos realmente en qué consiste y cómo implantarlo en nuestro flujo de trabajo? Descubrámoslo juntos en este artículo.

¿Qué es el Reliability Centered Maintenance (RCM)?

El Reliability Centered Maitenance (RCM), en español “Mantenimiento Centrado en la Fiabilidad” es una estrategia de mantenimiento implementada para optimizar la fase de Operation and Maintenance de un activo.

Este planteamiento de mantenimiento se introdujo por primera vez en el sector de la aviación y consiste en implementar una estrategia de mantenimiento específica para cada una de las partes de la estructura. El proceso consiste en identificar los problemas potenciales asociados a los distintos componentes del activo y determinar, para cada uno de ellos, posibles soluciones para que haya continuidad en su funcionamiento.

A menudo se confunde el mantenimiento centrado en la fiabilidad con el mantenimiento preventivo, pero hay una diferencia fundamental. El mantenimiento preventivo tiene un nivel de selectividad y detalle menor que el RCM, lo que también lo hace menos eficaz. Cuando se realiza correctamente, el RCM reduce la ineficacia al examinar detenidamente cada recurso individual antes de asignar las tareas de mantenimiento.

Por tanto, el objetivo del RCM es garantizar que las actividades de inspección y mantenimiento se centren en mejorar la fiabilidad y la seguridad de todos los componentes de los activos.

¿Cuáles son los cuatro principios fundamentales de un programa de RCM?

Un buen programa de Reliability Centered Maitenance seguirá estos cuatro principios básicos:

  1. está diseñado y estructurado con el objetivo final de preservar la funcionalidad del activo;
  2. identifica los modos de fallo, es decir, qué problemas podrían encontrar los distintos componentes del activo y cómo pueden manifestarse;
  3. establece un orden de «importancia» de los fallos al que corresponde claramente una prioridad de intervención;
  4. define, para cada fallo potencial identificado, los distintos modos de intervención posibles y selecciona los más eficaces.

¿Cómo implantar un Reliability Centered Maintenance Program?

Para poner en marcha un programa basado en el Reliability Centered Maitenance, basta con seguir tres fases Decision, Analysis y Act– dentro de las cuales pueden distinguirse siete pasos. Veamos este proceso en detalle.

FASE I: Decisión (Decision)

En esta primera fase, la planificación se realiza en función de las necesidades, la preparación y los resultados deseados. Dentro de esta primera fase distinguimos tres pasos:

  • análisis preliminar: este paso será tanto más eficaz cuanto más multidisciplinar sea el equipo. Un equipo interdisciplinar eficaz incluirá a empleados de mantenimiento, gestores de proyectos, expertos en O&M hasta la dirección ejecutiva. En este paso de análisis preliminar se esbozan los objetivos de la organización, los posibles obstáculos, el presupuesto y el timeline;
  • selección de equipos para el Reliability Centered Maintenance Analysis: para seleccionar los mejores equipos para el análisis RCM, será útil responder a estas preguntas:
    • ¿podría ser difícil detectar el fallo durante el normal Operation and Maintenance?
    • ¿podría el fallo afectar a la seguridad?
    • ¿podría el fallo tener un impacto significativo en las operaciones?
    • ¿podría el fallo tener un impacto significativo en los costes?
  • identificación de componentes y funcionalidades: en este paso se crea una lista completa de las funcionalidades y niveles de rendimiento previstos de las distintas partes de la estructura, incluyendo tantos datos como sea posible.

FASE II: Análisis (Analysis)

Esta segunda fase sirve para garantizar que el Reliability Centered Maintenance ofrezca un output de calidad. Particularmente, se divide en tres pasos en los que se identifican:

  • las averías;
  • las consecuencias de las disfunciones;
  • los modos de fallo.

Este último consiste en analizar las situaciones límite que generaron el fallo. Una de las técnicas más comunes para abordar este paso es el Failure Mode and Effects Analysis (FMEA). El FMEA consiste en un planteamiento gradual para identificar todos los posibles fallos en relación con las distintas etapas de la vida del componente que ha sufrido el fallo.

FASE III: Acción (Act)

En esta tercera fase, el objetivo es actuar a partir de las conclusiones de las fases anteriores actualizando los procedimientos y el programa de mantenimiento. En esta tercera fase sólo se desarrollará un paso, que es el de la selección de los métodos de mantenimiento:

  • seleccionar la actividad de mantenimiento: a este punto, sólo queda elaborar el programa de Operation and Maintenance más adecuado a partir de los datos recogidos en las fases anteriores. Las técnicas de gestión de fallos pueden agruparse en dos categorías:
    • actividades proactivas: se realizan técnicas de mantenimiento preventivo y predictivo para evitar el fallo de un equipo o componente de un activo;
    • acciones predefinidas: se trata del mantenimiento reactivo, es decir, el que interviene una vez que se ha producido un fallo.
Programa de implementación del Reliability Centered Maintenance

Programa de implementación del Reliability Centered Maintenance

¿Cuáles son las ventajas del Reliability Centered Maintenance?

A la hora de elegir qué enfoque de mantenimiento adoptar, mucho dependerá de las características del activo concreto. Sin embargo, podemos decir que la implantación del Reliability Centered Maintenance aporta los siguientes beneficios:

  • mayor disponibilidad de equipos;
  • reducción de los costes de mantenimiento.

Un estudio demuestra que la adopción del RCM program conlleva una reducción de los costes de mantenimiento de hasta el 40%. En general, por tanto, la reducción de los costes de mantenimiento y del riesgo de fallos y averías son factores que inducen a la aplicación de un RCM program.

Por otro lado, un análisis preliminar detallado del activo y sus componentes es esencial para determinar el planteamiento de mantenimiento que mejor se adapte al caso. Es igualmente importante contar con tecnologías profesionales que apoyen a los técnicos para lograr siempre el máximo en términos de eficiencia y eficacia. Por eso recomiendo el uso de un facility management software que permita simplificar el mantenimiento de todo tipo de estructuras, planificando las actividades y gestionando los problemas en una única plataforma.

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